Por otra parte, unos meses antes, había conocido a una chica afincada en Sevilla, que por lo visto cuando llueve es una maravilla. Nos veíamos algunos fines de semana y poco más. Con el tiempo pasamos de ser "follamigos" a ser "follanovios". Y con el tiempo llegó el momento de irme a Londres. Llegamos al acuerdo de que me iría unos meses en Londres para vivir mi aventura y después se vendría ella. No fueron pocas las voces que se alzaron en contra debido a mi "prematurez" a la hora de iniciar otra vez una vida en pareja después de tantos años con la misma tía. Por lo que me han enseñado grandes pensadores, para disfrutar de la vida hay que follar con cienes y cienes de mujeres distintas. El caso es que finalmente dimos otro pasito y en mayo vino a vivir a Londres.
Nadie dijo que fuera fácil, estuve al borde del suicidio, no había quien soportara a esa perra del desierto afgano, pero gracias a mi master en diplomacia interestatal, así como multiples experiencias como mediador en conflictos de Oriente Medio y la antigua URSS, sea como fuere, conseguimos encontrar la manera de intentar ser felices. Y después de 8 meses viviendo juntos en Londres, llegó el momento de volver a España, pero claro, sin trabajo, y casi sin un duro. Cada uno a casita de los sufridos progenitores. Esto era como dar dos pasos alante y uno atrás.
Pues bien, como siguiente paso en esta relación, hoy se viene la tía a Madrid con la intención de buscar trabajo y la promesa de dejar de fumar. Exijo mi despedida de soltero.
